Alguien, que sabe que me gustan, las deja en "el muro", que no de la vergüenza, si el de Facebook, plataforma que anda tan de moda, con otras, para que todos y cada uno, contemos batallitas, exhibamos el vídeo dos mil y pico, digo iguales, de la penúltima visita a ese sitio, antes no iba nadie, y desde que las redes lo menudean, hasta colas.
Hay quién curiosea en lo que "pones", dan su "me gusta" y miran a otro, muchos, en cambio, te dejan su comentario, te ponen una fotica de lo que tanto te hace feliz, una rosa, el amanecer más claro, una puesta y una hermosa playa, llena de millones de recuerdos. Otros, en cambio, entrarán o no, mirarán y seguirán de largo, a ellos también se lo dedico.
Otros cuentan chistes, cuelgan fotos de gatos que beben cubatas y encienden un cigarrete; los hay quienes se autoinmortalizan casi a diario, enseñando sus etapas evolutivas, mostrando, día a día, la nueva arruga, ese kilillo que se ha colado.
Y me quedan los que, con magistral maña, cuentan cosas bellas, hablan de paz, armonía, de que nos estamos olvidando de nuestros orígenes, de que, en nada, andamos "embroncados", y como remate, una fotaza, una flor, de mil colores, pintada, mágica y majestuosa... y otras tantas bellezas, ¡bien por ellos!, ¡bien por los que todavía lo apreciamos!