martes, 14 de febrero de 2023

Y llega el día...

 


Un añito más, Valentín el "eterno enamorao" ya está aquí, para celebrar, con quien apetezca, el día de todos aquellos viejos románticos que, aún, creemos en ello, amor, a raudales, con ganas e incondicional, ese que se fabrica a diario, un momento, otro, miles..., que se vive y disfruta con fuerza, intensidad que sale desde dentro, explotando en mil colores y deseos, volcàn desde el corazón.
Se cruzan palabras, dulzura, vienen flores y algún regalillo, pero, sobre todo, sobre todo que sea grande, duradero, compartido y con mucha felicidad, ¡sí, y mucha!; por ello felicidades a quienes lo están, estuvieron o estarán, a los que disfrutaron y disfrutan de èl, incluso a quienes, por las extrañezas de la vida, lo perdieron... a todo el mundo...
¡Feliz día de los enamorados!


domingo, 29 de enero de 2023

¿Te acuerdas de cuando seamos mayores?

 


Debíamos disfrutar, ¿lo hicimos?, subirnos a una tabla y dejar que, las olas no, la vida nos lleve, un día, otro y muchos, sin mirar a ningún lado, tampoco atrás, que, a buen seguro, no avanzarìamos, y no es la idea; ir, venir, dejar que te mezca, sin preguntar, disfrutando hasta del mínimo detalle. 
Cuando alguien nos cuente que fuimos y ya no podremos ser, ignorarlos; de aquellos que insisten en que fui, porque..., hice porque las circunstancias y los tiempos eran y se vivían..., pasar, pero un kilo, las amarguras se quitan con las ganas de disfrutar, deponer, sin  hacer recuento de aquello que no nos fue ofertado,
Hacer gala de toda esa gente que siempre están, que, en silencio y sin queja, pasaron por lo que nosotros, hicieron, vivieron y gozaron, como las entendieron, y poco más; dar las gracias a los que nos celebran y cuelgan viñetas evocadoras de lo que era, a grandes trazos, las vidas de quienes lo pasamos.
Gracias por pasarte.

lunes, 16 de enero de 2023

«De chicos, en aquel parque, buscando los70...»

 

Y sí, eran esos tiempos, algunos, solo unos pocos, tenían ese instrumento mágico, los demás... mirábamos, de vez en cuando también voceamos viejos temas; -Don't let me dawn, se oía en el aire, los más espabiladillos acompañaban al tocador, el resto nos balanceábamos en un baile invisible. Luego, a renglón, sonaban otras; también, música de cantantes y grupos en castellano.

Boleros, rancheras, baladas y otras, desgranando sus ritmos en el aire, de ellas, la gran mayoría sabía y entonaban bien las letras; la tarde se iba volando entre las notas; a la señal de las primeras farolas, íbamos saliendo para casita, que mañana será otro día, luego nada, pensando en algún día yo tendré una.

Aquellas tardes estaban llenas de cosas, a lo mejor se cantaba, igual pasábamos el tiempo en una conversa sin fin, algunos tenían sus novietas, o novietes, otros no, pero, contada seguridad, todos sabíamos que éramos amigos, esa amistad casi se podía tocar... mañana volveríamos...

viernes, 30 de diciembre de 2022

«Vayan con ustedes mis recuerdos...»

 


Será muy difícil llegar, como todos, a estas fechas y no recordar, a nuestros mayores, a los que, desinteresadamente, nos lo dieron todo. Desde la vida al penúltimo detalle, el resto de los detalles es el placer de poder disfrutar y vivirlos, día a día, con toda la intensidad del mundo y más si cabe.

Ellos, como tantos, se fueron marchando, pausadamente, sin prisa, pero con la certeza del acontecimiento. A nosotros, hoy, nos quedan sus recuerdos, rememorar, en silencio, en soledad o compartiendo, todas esas cosillas que nos hicieron vibrar a su lado; y sobre todas, el inmenso y fuerte cariño que nos profesábamos mutuamente y en conjunto. Cariño que perdura entre sus hijos, cada día con más fuerza.

Hoy, como digo siempre, es el momento de sacar a la luz una de sus miles de imágenes, con su eterna sonrisa, con la palpable muestra de cariño que entre ellos se tenían y que transmitieron, a raudales, a sus hijos. De ese cariño que, con otros talantes, también disfrutaron muchos. Ellos eran el ejemplo vivo, maestros de maestros.

Desde estas líneas quiero, queremos, que me consta, decirles que, allí donde quiera que estén, les echamos muchísimo de menos, que les enviamos mil, un millón y cuantos podamos de besos y, en estas fechas, desearles una muy feliz Navidad, pidiendo, y así siempre, que cuiden de nosotros.

Gracias por pasar y leerme, felicidades a ti también que viniste.

martes, 20 de diciembre de 2022

«Y, al año, llegaban ellos...»

 



Allí, montado en su pie de escayola o yeso, según valor, envuelto en esmaltes de mil y un colores, encerrado en su vitrina, guardaba, mudo, su puesto de exhibidor, en colección, uno más, el soldadito, de plomo, del que no sabíamos cuál era su ejercito, ni puesto de escala, ni tan siquiera su guerra, nada...

Si sabemos que algún día estuvo en su escaparate, de él, millones de ojos infantiles, estuvimos enamorados, no había carta a sus S.S.M.M., en la que no se pidiera uno. Seguramente sería nuestro mejor aliado, inventaríamos batallas, imposibles, ganadas antes de empezar; mañana a comenzar de nuevo, hoy, hoy vuelta su minarete, en vigilancia de nuevos movimientos de plomizas tropas.

Han llegado, otra vez, esas fechas de sueños mágicos, los escaparates ya no los exhiben, es el tiempo de la tecnología, miles de aparatos, en muda lucha, quieren ser, cada uno, el mejor; aquellos soldaditos y otros jugueticos han sido movidos a un plano poco importante. En algún lugar a lo mejor estén guardados, hoy llevan pistolas que disparan balas de plástico, luces que se encienden y una etiqueta con su precio, nadie pregunta por ellos; sólo algunos los miramos, recordamos y sonreímos. Volverán, como cada año.

Gracias por pasar...