lunes, 12 de mayo de 2014

Mi cumple...


No me podía resistir, hoy se presenta la oportunidad de darme un baño de alegría, es mi cumple, ¡si!, ¿cuántos? ¡una jartá! menos que el hilo negro o la orilla de la marea, pero aún recuerdo la tele en blanco y negro, los cines de bobina y la radio de galena, con transistores que no calentaban nunca; los pirulís de galleta y el chicle bazooka. La patineta de tres ruedas y, como no, la bicicleta del vecino. Son recuerdos, ya muy lejanos, pero recuerdos,
Hoy que celebro el haber llegado, me gustaría volver a alguno de aquellos momentos, revivir los ratos que, a lo mejor, pasé contigo, las primeras birras que nos bebimos juntos, a la salida del cine a las cinco;  viejos dolores de algún amor no correspondido, traspiés del destino. Pero sobre todo, llegar a cumplir el próximo y saber que están ahí, para leerlo...
Gracias, de todo corazón, a los que hoy se han acordado, y, aunque sea con un mensajillo, han pasado un rato conmigo.

lunes, 21 de abril de 2014

Y el libro conoció a rosa...

(De San Google casi bendito)

Él, libro, abrió sus alas, y un dulce aroma impregnó sus hojas,  sin pensarlo quiso ser ella, pero sólo podía contarle cosas, mil cosas, sueños, aventuras, historias, relatos perdidos en el tiempo...
Ella, rosa, quiso ser él, aprenderse todas y cada una de sus palabras, para repartirlas en el viento, pegadas a las patas de los insectos que la rondaban, pero sólo aprendió se su propia historia.
Y en un momento, ambos fueron uno..., el tiempo se llevó el aroma, las palabras quedaron esperando uno, mil, otros aromas, de otras rosas..., como ella...

jueves, 3 de abril de 2014

Volando en la espuma


Colgado de una ola, salpicado de millones de gotas, resbalando en su espuma, no corriendo, cabalgando en su cresta, ¡rápido!, cada vez más rápido. Sintiendo como el viento te mece, como la fuerza infinita de ese amasijo de cosas, hace que lo disfrutes, te invita a buscar más.
Una ola, otra, y miles más... nadar deprisa sobre la tabla, buscando la mejor, la que más lejos te lleve, la más atrevida... subir, navegar, caer... sentir su energía... Tabla, agua, tú... todos en uno...
Luego, volver, ¡a por otra!, echarle un buen rato, y así dejar el momento meciéndose en un haz de espuma... Y verte volando sobre ella, pájaro, pez, gota, viento...

jueves, 20 de marzo de 2014

En el fin del mundo... bellos parajes...


(Sacada de Fuerteventura en imágenes)

Al sur de la Maxorata, el Puertito, dicen que de Jandía, tirado al sol, último rincón de la banda de sotavento, donde, un poco más abajo, se unen los dos mares, llamados del norte y del sur y como sello de tal alianza, el faro de la punta de Jandía. Lugar en el que, definitivamente, se acaba la tierra para convertirse en agua.
Pueblo de gente que vive de la mar, refugio de turistas veraniegos y asentamiento de algunos cafetines que en horas de fajina, cultivan las costumbres del «caldo de pescado», donde el mero es el auténtico protagonista del ágape.
Poco más, sólo visitarlo y disfrutar de su belleza, impregnarse de la tranquilidad y la sensación de inmensa soledad que respira. Y si, por una casualidad, disfrutar y dejarse llevar por su vieja costumbre.