viernes, 19 de septiembre de 2014

De buena mañanita...


Hay momentos en el día en que pararse a mirar es casi una obligación, contemplar, admirar lo que mamá naturaleza nos regala, y que, casi nunca, somos capaces de observar... la prisa nos va comiendo... cachito a cachito.
Ayer, sin ir más lejos, camino a la fábrica de intelectuales, el sol brindaba un amanecer, que seguramente no tenía nada de distinto al de antes de ayer, pero que, hoy si, me llamó la atención.
En un momento aparco, no sin la pertinente pitada del de atrás, saco el móvil y... clic-clac... momento inmortalizado; merecía la pena la bronca, y si no... ¡que juzgue quien lo mira...!

3 comentarios:

  1. Esos momentos son los que dejan buen sabor de boca. A tí, claro, no al de detrás.

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  2. Pienso lo mismo que tú .... hay que parar y sentarse a mirar.

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